El Colegio Atlántico del Sur anunció que, a partir del ciclo lectivo 2026, los alumnos de secundaria no podrán ingresar con teléfonos móviles. La medida, que busca mejorar la atención y los vínculos humanos, incluye el uso de un mueble bajo llave para quienes decidan llevar el dispositivo de todos modos.
La institución marplatense sorprendió este martes con una normativa que busca transformar el clima escolar previo al inicio de clases. Según informaron desde la dirección del establecimiento ubicado en la calle Chaco, la restricción es obligatoria: los estudiantes deberán dejar sus celulares en la recepción al entrar y solo les serán devueltos al finalizar la jornada. El colegio fundamentó esta decisión basándose en «evidencia científica sólida» que vincula el uso de pantallas con la caída de los niveles de atención, el aislamiento y el aumento de la ansiedad en adolescentes.
A pesar de la firmeza de la regla, las autoridades aclararon que el uso de la tecnología no desaparece por completo del proyecto educativo. En casos donde una actividad pedagógica específica requiera el dispositivo, los docentes coordinarán previamente con las familias a través de los canales institucionales. Sobre el sentido de esta política, desde el Cads remarcaron: «Es una decisión que busca más presencia, más vínculo y más aprendizaje», asegurando además que la comunicación urgente con los padres seguirá garantizada vía telefónica o WhatsApp del colegio.
Esta iniciativa del Cads lo posiciona como uno de los pioneros en Mar del Plata en aplicar una política de «desconexión total». Aunque la medida puede parecer restrictiva, la respuesta de la comunidad educativa local fue mayoritariamente positiva, reflejando una preocupación creciente de los padres marplatenses por el tiempo frente a pantalla de sus hijos. En un contexto donde la salud mental adolescente está en el centro de la agenda, este movimiento del colegio podría incentivar a otras instituciones de la zona a replicar el modelo para el próximo ciclo escolar.




