Guardavidas de la zona de Punta Cantera lograron sacar de un paro cardíaco a un turista mediante maniobras de RCP durante 25 minutos. A pesar del exitoso trabajo de reanimación en la arena y el uso del desfibrilador, el hombre falleció poco después de ser trasladado al hospital.
La tarde del domingo se transformó en una escena de máxima tensión cuando una familia alertó sobre un hombre descompensado en la arena. Los guardavidas Mauricio Landa, Nicolás Romera, Santiago Upton y Gonzalo Servidio acudieron de inmediato, encontrando a la víctima sin signos vitales.
El operativo a contrarreloj:
- Reanimación: Durante casi media hora, el equipo realizó masajes cardíacos y compresiones sin interrupción.
- Tecnología: El uso del desfibrilador (DEA) fue clave para que el hombre recuperara el pulso antes de la llegada de la ambulancia.
- Desenlace: Tras ser entregado al personal médico con vida, se confirmó que el hombre falleció durante el traslado o apenas ingresado al nosocomio.
La actuación de los guardavidas fue destacada por los presentes, ya que lograron estabilizar a la víctima en condiciones críticas, permitiendo que tuviera una oportunidad de asistencia médica avanzada.
Este caso revalida la importancia de que los balnearios de la zona sur de Mar del Plata cuenten con desfibriladores y personal altamente capacitado. En zonas como Punta Cantera, donde el acceso de las ambulancias puede demorar unos minutos más debido al tráfico y la geografía de los balnearios, los primeros 10 minutos de RCP son la única frontera entre la vida y la muerte. Aunque aquí el final fue triste, el protocolo funcionó a la perfección.




